dilluns, 26 de març del 2012

Andalucía y Asturias: el análisis

El 25 de marzo tenía que pasar a la historia cómo el vuelco electoral en Andalucía, gobernada 30 años por los socialistas. Astúrias y la comunidad andaluza tenían que ser la culminación de una marea azul que conducía al PSOE al pozo, que conduciría a España en un sistema de un partido y medio.
Al final ni la victoria del PP fue apabullante ni la derrota del PSOE fue estrepitosa. Es verdad que los socialistas han perdido en su gran feudo, pero lo bien cierto es que el cambio no ha venido por la derecha, sino por la izquierda. En Andalucía Griñan, que se consolida como líder de unos socialistas andaluces divididos, gobernará con el apoyo o en coalición con Izquierda Unida (IU-A). Y en Astúrias es el PSOE el que ha ganado en votos, pero por segunda vez en los 25 años de estatuto de autonomía del Principado es el centro-derecha el que gana en escaños. La estrategia de Cascos de hundir al PP convocando elecciones le ha salido mal. FAC pierde escaños, el PP y IU se mantienen, entra UPyD, y el PSOE sube, gana pero se queda sin la mayoría. Panorama difícil para la estabilidad de gobierno en Astúrias.
Pero la conclusión de ambos resultados son extrapolados al gobierno de Rajoy. Los electores andaluces y asturianos no han dicho no a las reformas, sino que han dado un gran aviso. La ciudadanía no entiende cómo se les dice y promete una cosa en campaña electoral y cómo se hace la contraria cuando se ostenta el gobierno. El señor Rajoy y los populares dijeron que no subirían los impuestos, en el gobierno los ha subido; se negó por activa y por pasiva que se abarataría el despido y han hecho una reforma laboral que deja totalmente desamparados a los trabajadores. Por tanto la ciudadanía no soporta la mentira, quizás Rajoy no pensaba en esto cuando creía, con todas las encuestas a favor, ver a un Arenas en el Palacio de San Telmo, creyendo pues, incluso con prepotencia, que las mentiras no les pasarían factura. Pues bien Arenas es historia y la confianza, señor Rajoy, como viene venida en votos prestados (que es por lo que gobiernan los conservadores) también se va una noche de domingo primaveral. Sigue siendo tiempo de rosas, que ahora deberán compartir el jardín con claveles en el sur. ¿Será tiempo de rosas para el jardín del norte?